Miguel Marín

EL PERIODISTA DE LA COMUNICACIÓN PARTICIPATIVA

José Gutiérrez González

Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”.
Jorge Luis Borges

miguel marinEl grito profundo del director de la emisora del Comité Regional Indígena del Tolima, CRIT, Mauricio Medina, (Q.E.P.D.), en la mañana del 28 de abril del 2009, fue anuncio del final de la historia del hombre quien con su infaltable mochila y el pucho de cigarrillo Pielroja entre los amarillentos dedos puso a sonar la radio comunitaria en el Departamento del Tolima. 

Miguel Augusto Marín Peñaranda, nació en Delicias, Lérida, un 28 de marzo de 1955, pero estuvo predestinado a deambular por su “Líbano del alma”, el pueblo que llevaba como “Letra escarlata” por los países que visitó. En el tradicional Café Águila, su figura alta desgarbada y su cabello de larga cola, lo distinguían entre los asiduos clientes. Solía acompañar el tinto oscuro con un buen libro de poesía o en la compañía de niños desarrapados, emboladores, políticos, intelectuales, militantes de izquierda, anarquistas y todo tipo de personas que encontraron en el “Viejo Migue”, el líder para construir de manera colectiva “una opción para la participación”.



Comunicador social, periodista de la Fundación Universidad Central, de Bogotá. Desde 1997 y hasta el 2008 realizó múltiples diplomados y talleres en capacitación en Radio Comunitaria. Asilado en México, en 1979 y durante cinco semestres recorrió los pasillos de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, investigando el aporte de los Maya en la defensa de su cultura. En la capital Azteca fue colaborador permanente para Colombia de la agencia de noticias Informex, recogiendo la experiencia obtenida, 1980 – 1987, en la Agencia de Noticias Nueva Nicaragua ANN.

Su hoja de vida registra participación igualmente como Miembro de la Corporación Nacional de Sipaz-Amarc y Secretario Ejecutivo de la Junta Directiva de Manguare, en 1987 - 1990.

Su existencia estuvo signada por la construcción de un proyecto de vida colectivo. Desde esas instancias de solidaridad su pensamiento estuvo marcado por la creación de la Emisora Comunitaria del Líbano, Café 93.5 f.m. Proyecto originado el 19 de julio de 1993, licencia otorgada por el antiguo Ministerio de Comunicaciones a la Corporación para la Educación y la Cultura.

De esta forma el Líbano se convierte en el municipio pionero de la radio comunitaria del Tolima. En el proceso el trabajo con jóvenes y la puesta a prueba de una labor cultural desde la radio, fortalece la filosofía y el proyecto político de la emisora. A partir de entonces, Miguel Marín, busca expandir la experiencia a todo el territorio tolimense y emprende el difícil camino de convencer a propietarios de emisoras “piratas”, para desde la legalidad impulsar procesos de creación y participación ciudadana en los medios masivos de comunicación sobre asuntos de interés público.

Fue Miguel Marín, quien como investigador del Diagnóstico de la Radio Comunitaria en Colombia, para el Ministerio de Comunicaciones, participó activamente en el desarrollo del proyecto “Radio, un lugar para la diferencia”. El proyecto fomentó “la realización de programas radiales en el ámbito local que permiten reconocer, analizar y hacer visibles experiencias de convivencia que hacen parte de la vida cotidiana de la comunidad”, según reza el documento final, publicado por el Ministerio de Cultura.

En homenaje póstumo, la Corporación de Emisoras Comunitarias del Tolima, en el 2010, determinó su creación y fortalecimiento a partir de la Red Miguel Marín, para perpetuar el nombre de quien construyó el sentido de participación colectivo de nuestra región.