Luis Fernando Rozo y el Cineclubismo en el Tolima

luis rozo

Ver, hacer y hablar de cine, va más allá de una acción,
su esencia está en sentir, en pensar, en soñar el cine”

luis rozo

Ver, hacer y hablar de cine, va más allá de una acción,
su esencia está en sentir, en pensar, en soñar el cine”

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Ibagué y el departamento del Tolima tienen una larga historia que contar del cine y a través de él. Existieron y existen aún, espacios luchados que se han dado en la ciudad, relacionados con este arte, el primer lugar de difusión del cine y por este camino, espacios que han permitido la formación de públicos, ejemplo claro y preciso son los cineclubes, y en esta ocasión conoceremos la historia de algunos de ellos contados directamente por uno de sus líderes y fundadores.

El Profesor Luis Fernando Rozo Velásquez Licenciado en Filosofía y letras de la Universidad Nacional de Colombia, Magister en comunicación y cultura de la Universidad Javeriana y uno de los profesores de planta más respetados de la Facultad de Ciencias Humanas y Artes de la Universidad del Tolima. Ha encaminado su formación y su labor como docente al estudio de la cinematografía mundial, historia, influencias sociales y culturales, movimientos del cine, todas estas temáticas han sido motivo de estudio para el Profesor Rozo, pero no ha quedado ahí, todos estos conocimientos y experiencias que ha adquirido a través de los años los ha puesto en labor de incentivar la difusión, la discusión, la formación y la realización de cine en la ciudad de Ibagué.

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luis rozo campoEsto se ve recreado en muchísimas intenciones y proyectos que se han llevado a cabo en la ciudad liderados por él, como el Cineclub Roberto Ruíz Rojas, según nos cuenta, después del lamentable cierre de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad del Tolima, en el año de 1.978, por iniciativa de varias personas vinculadas a distintos procesos artísticos de la Escuela y con la intención de que estos procesos no quedaran volando en el aire, decidieron crear una institución que no se olvidara de estos artistas ni de sus obras, artistas que se empezaron a formar allí y que deseaban continuar con la bella labor de hacer arte, de esa forma y por estas razones se decidió abrir el Centro Cultural Roberto Ruíz Rojas, donde todo tenía cabida, las artes plásticas, el teatro, las música y sin duda alguna, el cine. Tuvo su sede principal en el barrio Belén, en el centro de la ciudad y allí todas estas expresiones de la sensibilidad del ser humano tuvieron un lugar.

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Vinculado al Centro Cultural Roberto Ruíz Rojas se abrió el cineclub que llevaría este mismo nombre, en homenaje al escritor tolimense. La iniciativa de abrir un espacio como este, no solo el cineclub, sino también el Centro Cultural fue de su compañera, Olga Galeano, odontóloga, que en compañía de otros personajes como Jorge Prudencio Lozano, Vicky Valencia, actual directora del Cineclub de la Universidad del Tolima, el profesor Luis Fernando Rozo, y otros, quisieron hacer este homenaje no solo para la literatura tolimense, de la cual Ruíz fue protagonista, sino también a todas las artes. Este cineclub tuvo lugar en un principio en la casa del centro cultural, en Belén, las reuniones eran los sábados, nos cuenta el profesor Rozo, recuerda que aparte de este espacio, se movieron por otras locaciones en la ciudad, como el sindicato de maestros y el teatro Metropol.

Durante mucho tiempo, el cineclub deleito a un exclusivo publico ibaguereño con ciclos de cine que mostraban las grandes obras de la cinematografía mundial, contó con muchos y distintos ciclos de cine dedicados a distintas temáticas, como el cine dedicado a la mujer, cine alemán, cine cubano; los dos últimos el profesor Rozo los tiene muy presentes, el primero debido a que el cineclub contó con un importante fondo de películas en 16 mm del Instituto Goethe, que fueron más de 100, el único gasto que el cineclub debía costear era el de transporte, porque el instituto prestaba las películas gratuitamente; el segundo, el de cine cubano, debido a que por malas interpretaciones de esta temática, quienes manejaban y administraban el teatro Metropol.

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A la par de la actividad de difusión y discusión del cine en el cineclub Roberto Ruíz Rojas, en el año de 1.990 empezó a funcionar el cineclub de la Universidad del Tolima, liderado también en un comienzo por el profesor Rozo, y en el teatro Tolima se estaba empezando a vislumbrar un bello y gran proyecto: La Cinemateca del Tolima.

Para esta época se disparó la actividad cinematográfica de la ciudad, en un comienzo con los procesos de difusión, discusión y formación de públicos, la producción vendría más adelante; se iniciaron actividades en los cineclubes del SENA y en la Coruniversitaria, actual Universidad de Ibagué. En conjunto con el Instituto Departamental de Cultura, la Fundación Darío Echandía, la Biblioteca del Banco de la República, las Universidades de la ciudad y el Centro Cultural Roberto Ruíz Rojas y gracias al incentivo de estas instituciones tuvo lugar La Cinemateca del Tolima, en el teatro Tolima, los miércoles a las 6 de la tarde, muchos ibaguereños y visitantes disfrutaron por casi un año, ‘más o menos’ dice Rozo, de la programación por ciclos, que al igual que los cineclubes, contaba la Cinemateca, se vio cine africano, polaco, soviético, latinoamericano, este último en conjunto con la cinemateca colombiana, entre muchos otros, por ejemplo, uno que causa mucha remembranza en el cineasta, es el ciclo de ‘cine fastidio’, una serie de películas, entre las que se encuentran ‘El imperio de los sentidos’, ‘Más allá del bien y del mal’, ‘La gran comilona’ y ‘Los 120 días de Sodoma’, cintas con un alto contenido erótico, que fueron catalogadas para la época, como cine pornográfico, este ciclo generó polémica con los medios locales y aún más con la iglesia, según estos, porque la Cinemateca estaba incentivando la pornografía y el sexo como algo pecaminoso y vulgar ante la sociedad ibaguereña.

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La Cinemateca contó con importantes asesores y mentores, como Lisandro Duque Naranjo, importante director de cine colombiano, Augusto Bernal, crítico e historiador de cine, fue director de la Cinemateca Distrital de Bogotá, Hernando Salcedo Silva, crítico de cine que fue conocido como el padre del cineclubismo en Colombia, Patricia Restrepo quien dirigía cineclubes y adquirió una vasta cultura de la imagen, fundó con varias amigas el grupo Cine Mujer. Estos son algunos de los personajes que guiaron el funcionamiento de la Cinemateca del Tolima y referentes muy importantes para los cineclubes de la ciudad. Sólo un año duro en funcionamiento la Cinemateca, pero en este tiempo dejó huella en la memoria de muchos y por eso en esta ocasión era necesario recordarla.

Jaime Barrios y Carlos Rojas, realizadores locales, y el fallecido profesor Juan Carlos Portela, , conformaron otro cineclub que funcionó también a finales de los noventa; este, el cineclub Roberto Ruíz, los cineclubes de las universidades y del SENA, el fortalecimiento del cine ibaguereño y tolimense, se convirtió en la labor fundamental de los cineclubes, espacios donde se difundieron grandes cintas del cine mundial, se formaron públicos y conciencias para y por el cine, muchas de las personas que se formaron allí son los que hoy están haciendo cine, es algo que resalta el profesor Rozo, personas y organizaciones como la Corporación Creandes, Fudarcine, la corporación del Festival de Cine Provincia, distintos colectivos de estudiantes y profesionales en áreas de las ciencias humanas como la comunicación y la sociología, profesionales en fotografía, diseño, entre muchos otros, son los personajes que en este momento llevan las riendas de la formación, difusión y realización del cine en el departamento.

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Ver, hacer y hablar de cine, va más allá de una acción, su esencia está en sentir, en pensar, en soñar el cine y esto es algo que se está haciendo en la ciudad de Ibagué, hay una insistencia en la producción, formación y difusión de este, fundamentada en sujetos interesados en este tipo de actividades como las muestras documentales y argumentales en la Universidad del Tolima, la dinámica del Museo de Arte, todas encaminadas a la formación de públicos y críticas.
Aún queda mucho por nombrar y más por hacer en el cine tolimense, este año viene el Diplomado de Cine Latinoamericano en la Universidad del Tolima, hay una iniciativa para reabrir la Cinemateca, mas convocatorias, incentivos, infinidad de espacios y proyectos encaminados a hacer crecer el cine en el departamento y por qué no volverlo un centro en formación educativa, creación y producción audiovisual. Gracias a personajes como el Profesor Luis Rozo, el departamento no tendría lo que tiene hoy en materia de cine, de no ser por ellos no se mantendría la dinámica que se tiene hoy; ver, hablar, aprender, conocer y reconocer el cine nos permite también reconocernos a nosotros mismos, y crear por medio de él una forma de identificarnos como Tolimenses.